Herramientas Personales
Usted está aquí: Inicio Blogs Presencia: Diálogos Fronterizos

Presencia: Diálogos Fronterizos

por Rodolfo Hernández Corchado Última modificación 01/05/2010 13:39

El miedo más grande que tengo es salir a trabajar y no regresar. Tengo tres niños, de ocho, cinco y tres años. Si me agarran me van a deportar…es un miedo horrible, y me pasa todos los días.

Presencia: Diálogos Fronterizos

David Alberto Muñoz

Yo no conozco otro país más que este.  Me trajeron cuando tenía dos años.  Mi cultura es la americana, yo no sé  de identidades ni de esas cosas.   

Diálogos fronterizos

Por David Alberto Muñoz 

—El miedo más grande que tengo es salir a trabajar y no regresar. Tengo tres niños, de ocho, cinco y tres años.  Si me agarran me van a deportar…es un miedo horrible, y me pasa todos los días, cuando la gente me mira en las calles, ande yo manejando o caminando o simplemente paseándome en el parque con mis hijos…es muy feo el pensar que todos me miran con desconfianza… ¿Qué van hacer mis niños si se quedan sin su madre?  Es una tensión terrible…

—Las cosas se van a poner color de hormiga.  Toda la ciudad está como si estuviera triste.  Ayer por la noche fui al capitolio y la mera verdad me dio tristeza.  Había varias personas con sus velas encendidas.  Algunos líderes todavía estaban presentes, en las esquinas una patrulla de policía parada simplemente vigilando.  Hasta me saludo cuando pasamos mi compadre y yo…pero la ciudad olía a tristeza, los mismos edificios  derramaban lágrimas de concreto mientras los forjadores de todas estas leyes racistas brindaban en el bar de la esquina, riendo a carcajada abierta… 

—Mi padre ya está grande…no tiene dónde llegar en México.  A mí me contaron que una vez se llevaron a Cholita nada más así.  Llegó la migra a su casa y se la llevó sin más ni más.  No preguntaron nada, se llevaron a la pobre mujer junto con su hija y la aventaron para Tijuana…la niña le decía: “tengo hambre mamá…” Ella no podía hacer nada…mi papá ha pasado toda su vida del otro lado, ahora que está grande vive con lo que le damos los hijos, pero si tuviera que irse para México la cosa iba a estar muy crítica.  La vejez a veces puede ser muy fea, yo ya empiezo a pensar en eso, no me falta tanto para ser un viejo…aunque a veces pienso que ya lo soy… 

—Mataron al ranchero de Bisbee, no era un mal hombre pero ya estaba cansado de que todo el tiempo anduvieran ilegales cruzando por su rancho.  Hay que ser sinceros, algunos mexicanos son bien cochinos, nada más dejan su tiradero y luego se andan haciendo las víctimas.  El pobre hombre hasta les dejaba agua y algo de comida pero en esa ocasión dicen que eran traficantes y a esos cuates les vale madre todo, solamente le metieron un tiro en la cabeza…creo que eso fue lo que destapó todo este lío.  No me parece bien que paguen justos por pecadores.  Cada vez que se comete un crimen le pido a la virgencita que no sea un mexicano porque si así es, ya nos llevo la chiquita. Ese ranchero era buena persona, de verdad, pues no les digo que hasta dejaba agua y comida para cuando pasaran los mentados ilegales…perdón, indocumentados, mi hermano siempre me dice que así les debemos de llamar.  ¿Pobre de su familia no?  Estoy hablando del ranchero de Bisbee, imagínate nada más, de repente llegas a tu casa, y alguien que se metió a la fuerza te meta un tiro…Dios lo tenga en su santa gloria… 

—Yo creo que todos los ilegales nada más han llegado a echarnos a perder nuestro país.  Parecen cucarachas, salen de las mismas alcantarillas.  Han un montón de negocios piojito de gente que vende paletas, tacos, cacahuates y demás, y casi estoy seguro de que muchos de ellos no tienen licencia para vender.  Este país era un país donde la ley y el orden reinaban, pero desde que empezaron a llegar los mexicanos todo se nos fue para abajo.  No, nada más llegaron ellos, y se nos echa todo a perder, traen su cultura, su forma de ser, y nosotros somos totalmente distintos a ellos.  Mi madre me decía que cuando ella estaba chiquita hasta la puerta de la casa podías dejar abierta, ahora, olvídate.  Todo mundo confiaba en todo mundo, la gente era muy amable, y verdaderamente trataban de ayudarte pero ahora, ¿en quién podemos confiar?  Ya ni en la virginidad de la virgen… 

—Yo no conozco otro país más que este.  Me trajeron cuando tenía dos años.  Mi cultura es la americana, yo no sé de identidades ni de esas cosas.  Todo mundo me pregunta: “¿y tú cómo te sientes?  ¿Mexicana, chicana o estadounidense?”   Yo me siento muy bien gracias, soy hija de mis padres, y no me di cuenta que no tenía papeles hasta que me gradué de High School, y salieron con que ya no iban a darle educación al indocumentado, y yo no sabía qué era eso.  Todo fue muy raro.  Mi país es este, lo único es que soy de calor café… cuando vienen familiares de México me dicen que soy una pocha y se burlan de mí, de cómo hablo español.  I don’t think it’s fair.  I don’t laugh at them when they speak English and I could…mi apá de dicen que a lo mejor voy a tener que ir a la escuela en México…Hell no!  I’ll stay here and he goes, yo no soy Mexican, well, I am but I’m not, does that make any sense?  Yo no quiero irme a México… 

—No me parece justo, nosotros nada más queremos trabajar.  Cuántos gringos no se paran en las esquinas con un letrero pidiendo dinero.  Nosotros queremos trabajar, hay compas que hasta trabajan dos trabajos, toda la semana hasta los domingos.  ¿Quién anda piscando los campos?  ¿Quién limpia las oficinas?  ¿Quién trabaja sin saber si al final del día le van a pagar?  ¡Qué no se hagan pendejos!  Yo sé que sí hay algunos de nosotros que nada más andan de desgraciados pero no nos echen la culpa de todo a nosotros.  Todos los días nos levantamos bien temprano y vamos al mentado Home Depot para buscar chamba. Hay veces en las que no la pasamos todo el santo día ahí y no nos cae nada.  ¿Cómo estarán las cosas en México para que vengamos a sufrir estas condiciones, y la humillación de ser tratados como ciudadanos de segunda clase?  Yo sólo quiero trabajar y hacer un dinerito para regresarme…aunque ya tengo más de 20 años de estar por acá.  Entré por Texas, por McAllen, trabajé un rato por allá y luego me fui para California, a los campos de fresa, y terminé aquí en Arizona, trabajando en una fábrica de tornillos, para que ahora me digan que ya me tengo que regresar…no me parece justo…  

—Creo que muchos inmigrantes han abusado.  Hay gente que nada más viene para tener hijos y que el país les pague el parto.  La gente riquita de México, todos los hijos de papí que nada más van a Houston o a Miami o a Nueva York para sacarle ventaja al sistema.  Claro, también hay gente de pueblo que ya sabe cómo pasar, y llega al hospital antes de dar a luz para tener el hijo de este lado.  Lo registran como nacido en este país y luego le piden Welfare al gobierno, y nada más regresan cada quince días a recoger su cheque.  Mis impuestos pagan por todos los servicios que se les da al ilegal.  Pero cuando yo pido dinero para cualquier cosita el gobierno no me quiere dar nada.  Mis impuestos pagan por todo y los migrantes nada más están obteniendo beneficio.  Y yo nací aquí… 

—No puedo creer que hayan reducido el presupuesto para la educación y que ahora quieran gastar el montón de dinero para deportar a tanta gente ilegal que hay en el estado.  Es una verdadera estupidez.  De por si andan las cosas tan mal económicamente y ahora quieren agregar más deuda al presupuesto.  Estamos en quiebra.  Lo qué pasa es que ahora los políticos nada más andan intentando salir electos.  No importa de qué partido sea, son iguales.  Solamente sus intereses.  Todos los demás valemos madre.   Además ya andan perdiendo el montón de dinero porque muchos congresos y cosas así ya no se van a llevar a cabo en Arizona.  Prefieren gastar más que traer una solución…   

—No te puedes imaginar lo horrible que es el no saber qué pasó con tus papás.  Un día me dejaron en la escuela y nunca fueron a recogerme.  Yo no sé si puedas imaginarte lo qué significa el estar esperando a tus padres porque tú sabes que ellos siempre van a llegar aunque sea tarde, y de pronto te das cuentas que no llegaron…La directora de la escuela me llevó a una casa shelter para que me cuidaran.  Ya tengo más de un año que no sé de mis papás. Nadie me ha reclamado.  Me dicen que probablemente me van a adoptar porque yo nací de este lado.  Pero al final de cuentas no sé la mera verdad… Extraño a mis papás, también a mis hermanitos, tenía dos…tampoco sé qué pasó con ellos… 

—Yo ya estoy viejo para irme a México…vendí todo lo qué tenía cuando me vine.  Eché raíces de este lado de la frontera.  Cuando cruce las cosas no estaban tan complicadas como ahora.  Era más fácil, incluso era una época donde el gobierno estadounidense ofrecía que nos viniéramos a trabajar.   Pero ahora hay tanto odio para con nosotros.  No hay derecho… ¿qué voy hacer si me llevan?  Mis hijos ya están grandes y no viven aquí.  No quiero ser molestia para ellos, ni para nadie…ya estoy viejo…  

—Hay que entender que existe una necesidad laboral en este país.  Esa fuerza laboral ha sido satisfecha en gran parte por los trabajadores mexicanos.  Me dicen que ya mucha gente se está yendo del estado.  Las escuelas se van a quedar solas.  Van a perder fondos federales.  Creo que los que impulsaron estas leyes no se dan cuenta del impacto que va a tener si en verdad se implementa la mentada SB 1070.  Mucha gente ya está sacándoles ciudadanía mexicana a sus niños para regresarse porque no quieren permanecer aquí.  No los culpo, muchos de ellos ni siquiera mastican bien el inglés.  Me pregunto: ¿cómo le van hacer para llenar todos los trabajos que tenemos todos los hispanos?  Bueno, con eso de que la economía anda mal pues a lo mejor sí les sale, pero la verdad qué gacho, qué gacho… 

—Son patadas de ahogado, Arizona es el estado más conservador que existe en la nación y por supuesto que hay un racismo extremo en mucha gente, aún los que se dicen ser liberales tiene un doble estándar al tratarse de los morenos.  Todo el mundo sabe que la culpa es nuestra, todo el mundo sabe que los mexicanos somos la causa del derrumbamiento social de esta nación… ¡Chingada madre!  ¿Por qué siempre tiene que ser nuestra la culpa? Nunca había tenido tanta consciencia de mi raza, es más, ser mexicano no es una raza, es una nacionalidad, hay güeros, morenos, pelirrojos y hasta rubios mexicanos, además, no sólo estamos hablando de los mexicanos, hay salvadoreños, guatemaltecos, bolivianos, hondureños, nicaragüenses, hasta argentinos, pero ahora nada más veo a un gringo y siento que me está juzgando, que está sospechando si soy legal o no.  Me gusta pensar que son patadas de ahogado pero como dijo Salvador Reza: “Es una guerra declarada…” 

—Si es usted prietito tenga mucho cuidado, porque probablemente se le va a parar, sin albur, para preguntarle si tiene papeles.  A lo mejor si le cae gordo al policía lo van a deportar de cualquier manera porque se puede llegar al punto de romperle en la cara el mismito pasaporte.  Yo le recomiendo ponerse polvo blanco como lo hacía Don Porfirio Díaz, la mentada Cucaracha como le decían, si no habla inglés, empiece a aprenderlo, porque también no hay que ser gacho, hay que poner algo de nuestra parte ¿no?  Si no hablas español por lo menos hazle al fake y di: ¡Qué viva la raza!  Ese… además, yo me acuerdo que cuando era más joven me vestía de traje y corbata para dar al menos la apariencia de ser gente pudiente.  Aunque cuando me miro al espejo me miro más mexicano que un taco, y no puedo hacer absolutamente nada al respecto…saben…tampoco quiero hacer nada…prefiero pensar que todos somos hijos del maíz, y que finalmente no nos vamos a dejar…todos tenemos orgullo, todos merecemos respeto…todos somos humanos… 

© David Alberto Muñoz

Peregrinos y sus letras

Acciones de Documento
« Abril 2017 »
Abril
LuMaMiJuViDo
12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
Amazon

Travelocity

Expedia

Encuentre el hotel que desea

Telefonía gratuita vía internet

Hospedaje barato para su página

FatCow $88 Plan for $66 only

Mida su conexión a internet

Test your Internet connection speed at Speedtest.net