Herramientas Personales
Usted está aquí: Inicio Blogs MUROS Y PUENTES

MUROS Y PUENTES

por Raúl Caballero Última modificación 03/11/2009 12:29

Una de abogados

MUROS Y PUENTES

Raúl Caballero

Para defender a los inmigrantes en los Estados Unidos hay de abogados a abogados, están los voraces que en algún momento de su carrera encontraron la veta que significa elaborar su defensa en casos de accidentes laborales y que, por lo general, no asumen si no avizoran el éxito asegurado, mismo que significa millonarias ganancias. Por otra parte están los consagrados a defenderlos desde el ámbito institucional, los que forman filas en las organizaciones de derechos civiles como MALDEF, La Raza o LULAC entre otras, que normalmente hacen cabildeo en las altas esferas políticas de Washington y sólo en casos sonados o en contadas ocasiones (MALDEF) asumen la defensa de latinos en desgracia. En la acera de enfrente, están los independientes que litigan desde la trinchera de organismos menos institucionales, centros de defensa u organizaciones civiles que se erigen en los barrios o en las zonas de mayor acoso a los inmigrantes... éstos le ponen el pecho a los xenófobos, encaran a los supremacistas y afortunadamente los hay que en casos específicos les han hecho pagar cara su intolerancia.

Sirva el párrafo anterior como una introducción al perfil de abogados como James McElroy, quien preside el consejo de directores del Southern Poverty Law Center, que inició como una pequeña firma de abogados hace 38 años en el sitio donde nació el Movimiento por los Derechos Civiles: Montgomery, Alabama. McElroy realiza su quehacer personal contra los abusos por intolerancia racial desde el Centro Sureño Legal para la Pobreza, en California, y ha asestado varios golpes a diferentes personajes racistas.

Con ello McElroy se ha convertido en una figura notable en el campo del Movimiento por los Derechos Civiles, entre sus experiencias como abogado defensor destacan el juicio que ganó al ex dirigente nacional del Ku Klux Klan, Tom Metzger, así como otro a Richard Buttler, el llamado “pastor” de supremacistas y neonazis.

McElroy en una reciente reunión contra el racismo narró que Metzger pasó de recibir hasta 200 mil dólares en aportaciones mensuales de sus simpatizantes a tener que vender su casa cerca de San Diego a una familia latina para acabar de cubrir un acuerdo fuera de tribunales que lo salvó de ir a la cárcel; en tanto que Buttler tuvo que vender sus propiedades y su centro de entrenamiento ideológico y de prácticas de tiro para pagar seis millones de dólares y salvarse de una sentencia de años en prisión.

McElroy —recogió el corresponsal de Notimex en la mencionada reunión sostenida en el Centro Ronald Reagan en el condado de San Diego— también ganó un juicio al siguiente dirigente nacional supremacista, Ron Edwards, cuyos hijos reclutaron hasta 60 mil miembros de grupos racistas identificados como skinheads por usar la cabeza rapada. La organización de Edwards tuvo que pagar a sus víctimas dos millones y medio de dólares tras ese juicio.

McElroy expuso varias recomendaciones y esbozó esos triunfos suyos en el ámbito de las leyes y su defensa específica de inmigrantes latinos. A los latinos en general aconseja denunciar a las autoridades todo abuso racista. Y es que en estos días las vociferaciones, los ataques y abusos, la hostilidad hacia los inmigrantes se ha visto azuzada por una ola siempre rampante en este país que de tiempo en tiempo crece y decrece pero nunca desaparece... aminora en un rumor venenoso, serpentea y cuando parece que la diversidad se esparce en su naturaleza, el monstruo vocifera de nuevo impactando a la sociedad en diferentes niveles.

A estas alturas habrá muchos que se resisten a creer que el racismo prevalece pero es, aunque difícil de comprender, una dolorosa realidad. En un gobierno conservador provoca redadas y deportaciones. En un clima de persecución propicia golpizas, ataques, asesinatos. Manipula la ignorancia, activa esbirros y detractores, produce odio. Un odio que incita a la agresión.

Por eso McElroy adoctrina que nadie debe temer denunciar abusos por diferencias raciales, independientemente de su condición migratoria. En la reunión de marras aconsejaron que es preferible presentar denuncias cuando el problema apenas comienza, antes de almacenar una espiral de abusos.

Destacaron que en muchas partes del país los delitos contra latinos se triplicaron en los últimos años. El caos soterrado en lo cotidiano se va propagando, por eso la denuncia es lo primero antes de que entre en escena el talento —y no el interés mezquino— de un abogado defensor.

El problema es que no en todas partes radican abogados del nivel de McElroy.

Acciones de Documento

sobre el blog

Enviado por Alejandra Castaneda en 11:46
gracias por explicar con detalle como trabaja McElroy, que en ese sentido es un poco la historia de una organizacion de defensa de derechos de migrantes. Yo creo que tanto a este nivel como los que PRLDF, MALDEF, LULAC, etc toman contribuyen en distintos frentes a atacar/defender los derechos de los migrantes en Estados Unidos.

saludos

Alejandra
« Junio 2017 »
Junio
LuMaMiJuViDo
1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930
Amazon

Travelocity

Expedia

Encuentre el hotel que desea

Telefonía gratuita vía internet

Hospedaje barato para su página

FatCow $88 Plan for $66 only

Mida su conexión a internet

Test your Internet connection speed at Speedtest.net