Herramientas Personales
Usted está aquí: Inicio Blogs Con la música pal otro lado: Las Muñecas en Guanajuato

Con la música pal otro lado: Las Muñecas en Guanajuato

por Homero Flores Última modificación 04/12/2009 12:52

Plazuela de San Cayetano, dos de la mañana. Después de una tarde lluviosa, Guanajuato yacía plácida y húmeda en la noche como amante nueva, impregnada con fragancias de tierra mojada y Huele de Noche.

Con la música pal otro lado: Las Muñecas en Guanajuato

Homero Flores

LAS MUÑECAS EN GUANAJUATO

Plazuela de San Cayetano, dos de la mañana. Después de una tarde lluviosa, Guanajuato yacía plácida y húmeda en la noche como amante nueva, impregnada con fragancias de tierra mojada y Huele de Noche. Era el momento propicio para permanecer sentado en la banqueta, la espalda contra la pared, dejando que las sensaciones penetraran en el ánimo del brazo de la música y la satisfacción de haber hecho lo correcto.

Mientras disfrutaba de la noche mirando el cielo recién despejado, empezó a darle vueltas a la canción que más le gustaba de las Muñecas: "It’s hard, it’s so hard,. And it’s a lonely planet joy, when the song from the other boys...” Imaginaba la voz de Jo Hansen árida y triste al ritmo de la guitarra y las baquetas.

La luna, medio llena, salió detrás del último cúmulo de nubes dejando su brillo en los charcos y en el metal mojado de los postes. El panorama y el ambiente eran radicalmente distintos a los de las varias noches que pasó en Nueva York tratando de percibir la esencia de las Muñecas. Ni las largas caminatas por el Bronx ni el recorrido por Mercer Street se la proporcionaron. The New York Dolls no estaban en Central Park, Long Island ni en toda la Manzana. Tal vez el tiempo la había reducido a un soplo de melancolía que se aferraba a su razón.

Después de varios días de búsqueda infructuosa, regresó a Guanajuato con la versión digitalizada de sus tres primeros discos, New York Dolls, Too Much, Too Soon y Lipstick Killers. Producidos a principios de la década de 1970. Tal vez la esencia de los Dolls estuviera en esas tres grabaciones y no en la ciudad, ocupada en tantas otras cosas que la nostalgia no tenía cabida, sólo la prisa de siempre y el nuevo temor al terrorismo.

Esa noche, en Guanajuato, había estado en una fiesta muy cerca del Pípila, pero después de un par de horas se había aburrido y decidió bajar al jardín por los callejones: bajaría hasta la Plazuela de San Cayetano, luego por el callejón del Salto del Mono y seguiría por el callejón de la Luz hasta Alonso.

En la Plazuela lo interceptaron, eran unos ocho: la pandilla del callejón de Saavedra. Reconoció a uno de ellos que permaneció a la zaga, medio escondido en la sombra.

–Caifanes con los tabiros, loco–, le dijo el que iba adelante.

–No traigo, carnal, no fumo.

–Entonces presta pa las caguamas o caite con el aparatito–, respondió el otro señalando los audífonos del ipod. “...all about that personality crisis you got it while it was hot, but now frustration and heartache is what you got...” Cantaban las Muñecas a todo pulmón.

–Tranquilo, ese–, dijo el que estaba medio escondido. –Este vale es buena onda, si no, no andaría solo. ¿Qué onda, carnal, te acuerdas de mí?

–Claro, eres hermano del Neto. Te conozco desde hace rato–. Mientras, el líder de la otra banda cantaba con su gruesa voz: “When I'm getting home to you, I gotta show you what I can do...”

La tensión bajo bastante, en vez de quitarle le dieron unos sorbos de Cerveza y un trago de mezcal que no aceptó.  La rola continuaba en sus oídos: “...Catch me your slaves, shot every riffle on the way and I gotta show you more mustard gas than any girl ever seen....”

Cuando los recién llegados reanudaban su camino, se le ocurrió la idea. Le habló a su conocido y le ofreció el ipod.

–Llévatelo, hijo, te lo regalo.

–Nel, carnal, a la banda no se le quita, al contrario, se le rola, y tú eres banda.

–Entonces te lo presto, ahí me lo regresas la próxima vez que nos veamos. Quiero que escuches a estos vatos–. Le enseñó la foto que traía en la pantalla del aparato, la que apareció en la portada de su disco de presentación.

­Chale, ¿son putos?– “I’m looking for a kiss...” respondieron las muñecas desde los audífonos.

Después de escucharlos un rato, se limitó a darle las gracias con un leve movimiento de cabeza. La banda se alejó rumbo a la Constancia.

“I always seen you just before the dawn, when all the other kids where just draggin' along. I couldn't believe the way it seemed to be rememberin' the things you used to say to me...” Los miró alejarse: oscuras sombras en la amarillenta penumbra de la noche guanajuatita.

Sentado en la banqueta, la espalda contra la pared, se quedó pensando que tal vez, dentro de poco, encontraría la esencia de las Muñecas flotando sobre los callejones de Guanajuato.

Acciones de Documento
« Septiembre 2017 »
Septiembre
LuMaMiJuViDo
123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930
Amazon

Travelocity

Expedia

Encuentre el hotel que desea

Telefonía gratuita vía internet

Hospedaje barato para su página

FatCow $88 Plan for $66 only

Mida su conexión a internet

Test your Internet connection speed at Speedtest.net